Donde iréis, tu guía gastronómica de siempre

miércoles, 14 de abril de 2010

Ande vas, Dómine



Todavía estoy estremecío con las palabras de Obama en lo alto del púlpito del Premio Nóbel de la Paz: la guerra es necesaria.

Siguiendo esta línea, propongo que le conceden el Premio Nóbel de literatura a Hitler por su demostrada capacidad para quemar libros.
El nihilismo mola y la ironía flipa, pero, señores, como integrante renuente de la civilización occidental aviso que nos estamos trasroscando.

Para tratar de solventar este desaguisado me he puesto un póster de Obama cabeza abajo, para comprobar si funciona igual que las cruces, que si las pones del revés se pasan al lado oscuro de la fuerza. Lo mismo si pongo a Obama del revés se nos vuelve pacifista. Para mí que está poseído.

¿Para cuándo un árbitro de la vida, que pite los penaltis? Urge.

1 comentario:

  1. Yo, que siempre he sido de Obama, siento un escalofrío al verlo al revés, no sé si os sirve esto...

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