
A estas alturas de curso no creo necesario tener que bajar de las alturas para explicarles esto de la navidad, por lo que quedan ustedes abandonados a su suerte.
Felices navidade.
Yo soy tu ídolo.




Esta semana, para regocijo de cronistas y solaz de historiadores, el premio es compartido. Porque se lo merecen y porque nos sale a nosotros de los huevos.